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Para personas

Análisis de situación.

Hay situaciones que no se resuelven con una sola decisión. Tienen varias capas, partes que dependen entre sí e información dispersa que nunca se leyó en conjunto. El problema no es elegir una opción: es que hay una estructura entera que entender, y eso pide método.

Es consultoría de análisis, no terapia ni asesoramiento médico o legal. Se trabaja la estructura observable de la situación a partir del material que aportás, no tu historia personal ni aquello que requiera atención clínica.

Trabajar el caso
La estructura

Las situaciones que entran acá.

No es una decisión puntual. Es una situación con más de una capa, donde ninguna parte se resuelve por separado.

La plata que entra está bien, pero igual no te alcanza. Facturás, cobrás, y aun así a fin de mes no cierra y no sabés exactamente por dónde se va. Tenés los números, pero desparramados en cuentas, deudas y gastos que nunca miraste juntos.

Una montaña de papeles, mensajes y pendientes que no arranca. Trámites, deudas, un lío administrativo que venís pateando hace meses. Cada vez que te sentás a ordenarlo, no sabés ni por dónde empezar.

Un proyecto que se frena justo cuando iba a arrancar. El emprendimiento, la mudanza, el cambio que venías armando. Tenés las piezas, pero algo lo traba siempre a último momento, y ya van tres veces que vuelve al cajón.

Varios frentes abiertos y ninguno cierra. Trabajo, un proyecto propio, trámites, obligaciones: todo a medias y nada terminado. La sensación de correr todo el día sin que nada avance.

Roles y responsabilidades que se pisan. En un proyecto o un trabajo con otros, nadie tiene del todo claro quién decide qué. Cada avance se traba en quién hace qué y hasta dónde.

Información desparramada antes de una gestión grande. Papeles, fechas, números y pendientes en mil lados que, tarde o temprano, alguien va a tener que ver ordenados y juntos para poder avanzar.

El arsenal

Lo que se puede construir para tu caso.

Este repertorio está en expansión permanente. Lo que está acá existe hoy. Cuando un caso lo pide, se construye algo que todavía no está en la lista. El límite lo pone el problema, no el catálogo. Ver el arsenal completo →

01
Tablero de la situación
Un panel que muestra cómo evolucionan las partes del problema: para ver si lo que movés efectivamente cambia algo.
02
Línea de tiempo de movimientos
La secuencia completa visualizada: qué va antes, qué después, con qué señal avanzar a cada paso.
03
Sistema de registro con devolución
Anotás lo que pasa y periódicamente recibís una lectura: qué se repite, dónde está el patrón.
04
Herramienta a medida
Si la situación lo justifica, una pieza construida para seguirla y operarla, no solo entenderla una vez.
05
Situación mapeada
La arquitectura completa del problema: qué partes, cómo se relacionan, de qué depende qué.
06
Dónde está el peso
Cuál parte manda sobre el resto y por qué conviene empezar ahí, no por lo que grita más fuerte.
07
Secuencia para moverla
Qué necesita resolverse antes para que el resto se mueva. Un orden justificado, no arbitrario.
08
Análisis completo por escrito
Todo el mapa, el peso de cada parte y la secuencia, en un documento que usás como hoja de ruta.
09
Qué sostiene el bloqueo
Qué partes y decisiones están manteniendo la situación trabada y por qué no se destrabó sola. Sobre qué conviene actuar para moverla.
El método

Del desorden a la secuencia.

Una situación así no se resuelve eligiendo una salida. Se resuelve reconstruyendo primero su estructura.

01
Mapa de la situación
Qué partes componen el problema, cómo se relacionan y cuáles dependen de cuáles. Antes de buscar una salida, se reconstruye la arquitectura completa de lo que está trabado.
02
Qué sostiene el bloqueo
Qué partes de la situación están manteniendo el problema en su lugar, y qué patrón se repite cada vez que intentaste moverlo.
03
Dónde está el peso
No todas las partes pesan igual. El análisis identifica cuál tiene más influencia sobre el resto y por qué conviene empezar por ahí.
04
Lectura de la secuencia
Qué necesita resolverse antes para que el resto tenga condiciones de moverse. El orden no es arbitrario: el análisis lo justifica, y lo que queda en tus manos al final de cada paso está dicho de antemano.
Qué recibís

Una situación mapeada y una secuencia para moverla.

Según el caso, el análisis toma la forma que más te sirva. Cuando la situación lo pide, se vuelve algo que usás y seguís en el tiempo (un tablero, una línea de tiempo, un sistema que registra y te devuelve una lectura). Y siempre, de base, el análisis completo por escrito. Esto es lo que podés recibir:

A medida, si el caso lo justifica · se cotiza aparte

Tablero de la situación. Un panel que muestra cómo evolucionan las partes del problema, para ver si lo que movés efectivamente cambia algo.

Línea de tiempo de movimientos. La secuencia completa visualizada: qué va antes, qué después, con qué señal avanzar a cada paso.

Sistema de registro con devolución. Anotás lo que pasa y cada cierto tiempo te devuelve una lectura: qué se repite, dónde está el patrón.

Herramienta a medida. Si tu situación lo justifica, una pieza construida para seguirla y operarla, no solo para entenderla una vez.

Y siempre, incluido

La situación, mapeada. Qué partes la componen, cómo se relacionan y cuáles dependen de cuáles. La arquitectura completa de lo que hoy ves como un problema sin entrada.

Dónde está el peso. No todas las partes pesan igual. El análisis identifica cuál tiene más influencia sobre el resto, y por qué conviene empezar por ahí y no por lo que grita más fuerte.

La secuencia para moverla. Qué necesita resolverse antes para que el resto tenga condiciones de moverse. Un orden justificado, no arbitrario, con lo que queda en tus manos en cada paso.

El análisis completo, por escrito. Todo el mapa, el peso de cada parte y la secuencia, en un documento serio que podés releer, mostrarle a quien decidas y usar como hoja de ruta mientras avanzás. No una charla que se evapora.

Y te queda el método. Aprendés cómo se desarma un problema de varias capas, para reconocer la estructura la próxima vez sin que te desborde.

El análisis y el documento están siempre incluidos. Las herramientas a medida se diseñan según tu caso y se cotizan antes de empezar: cuanto más ambicioso el resultado, más lleva y más cuesta. Nunca se cobra nada sin acordarlo.
Precios

El precio, frente a lo que cuesta seguir trabado.

Puerta de entrada
Diagnóstico del problema
El problema tiene demasiadas capas y no se sabe por dónde entrarle. Se identifica dónde está el bloqueo real, de qué depende y qué haría falta mover primero. No se resuelve el problema: se lo vuelve abordable. Resultado cerrado, útil aunque no sigas. Si continuás con el análisis completo, este monto se descuenta.
$150.000 ARS
Diagnóstico con documento cerrado · $150.000 ARS · Se descuenta del análisis completo
Transferencia · ALIAS
metodicamente.com
Monto: $150.000 ARS
Una situación que no se termina de entender tiene un costo que se acumula: en tiempo, en energía, en lo que no se pudo hacer mientras tanto.

Una situación delimitada se analiza en un ciclo de trabajo. Cuando tiene varias capas conectadas, dos o tres. Lo que tu caso requiere se establece al leer el material, antes de empezar.
El ciclo de trabajo
Se cotiza
tras el diagnóstico · cada ciclo por separado
Cada ciclo se paga antes de empezar; el siguiente solo si decidís continuar.
El límite de este servicio. El análisis recae sobre la situación, no sobre la persona. No trabaja síntomas, crisis emocionales ni conflictos que requieran atención psicológica: ordena variables, dependencias y prioridades a partir del material que enviás.

¿Es tu situación?

Contanos el caso. Transferís, mandás el material, y dentro de las 48 a 72 horas hábiles, según orden de llegada, tenés la confirmación del plazo.